Y EL GALLO DIJO BASTA


… llegada una mañana en que estaba harto de marcar el inicio de los días de un mundo que se guiaba por la inercia y que se alejaba, cada vez más, de lo que se suponía que tenía que ser un mundo. Los peones con chaqueta y maletín que obedecían las órdenes olvidando que ante todo eran personas, las monedas que tintineaban marcando la dictadura del capital, la extraña idea de que para ser alguien había que estrenar cada temporada un look de moda…Al gallo se le erizó la cresta, miró al corral, contuvo su canto y dijo basta. A partir de ese momento despertó a otro concepto de cultura.

viernes

Taconcitos culturales


No soy especialmente amiga de Monsieur Sarkozy, y eso que tiene una esposa de lo más popular. Pero, como habitualmente buscamos la comparativa con el vecino para creernos más listos o más guapos, me parece interesante mirar con lupa la nueva medida que ha tomado la política cultural francesa y ver qué hacemos los españoles al respecto.

Siempre se ha dicho que nos llevan unos 40 años de ventaja al otro lado del Pirineo, en todo, y algunos los asimilan a las cuatro décadas que duró la dictadura franquista. Sin embargo, creo que las raíces son más profundas y que no podemos centrarnos únicamente en un pedazo de la historia porque, para cuando Franco se hizo llamar “generalísimo”, los franceses ya nos llevaban mucha ventaja.
¿Ventaja en qué? Escolarización, erradicación del analfabetismo… Ahora los tiros van por otra parte y de España se puede decir que es un país desarrollado. Entonces, ¿dónde están las diferencias?

Nicolás Sarkozy, presidente de la república francesa, el pasado 13 de enero quiso dar la bienvenida al nuevo año para los agentes de la cultura de su país. Lo hizo presentando un nuevo presupuesto para este área, que dotará con 100 millones más de euros anuales. ¿Quién dijo crisis?
Pero, sobre todo, la estrella de su discurso fue una nueva medida: los museos y monumentos estatales pasan a ser gratuitos para los menores de 25 años y los profesores.

La entrada del Louvre o del Musée D’Orsay en Paris cuesta unos 9,50 euros, ir al Museo de Arte Contemporáneo de Lyon entre 8 y 10. La medida de Sarkozy va a costarle al gobierno unos 23 millones de euros anuales (sólo el Louvre recibe cerca de siete millones de visitas cada año), pero al chaval que ha visto recortada su asignación semanal por los tiempos difíciles, pasar la tarde en la planta de los expresionistas del D’Orsay no va a costarle nada.

Aunque pueda parecer lo contrario, la propuesta no está planteada con un sentido oportunista, o eso asegura Sarkozy. “Esta medida "no matará los museos" sino todo lo contrario, pues los jóvenes que acostumbran a ir a los museos lo harán también de adultos y llevarán a sus hijos", aseveró el presidente durante la presentación. Ahora, ¿basta con que algo sea gratuito para que la gente acuda en masa? ¿El no tener que pagar entrada va a llevar a los jóvenes a los museos?
Miremos en nuestro entorno. En Valencia, los museos son gratuitos los domingos, para todos los públicos, y, aunque parece que los visitan más personas que el resto de días de la semana, uno no tiene que hacer colas interminables hasta llegar adentro. En Madrid, el primer domingo de cada mes, el Reina Sofía abre gratuitamente sus puertas. Entonces sí tienes que hacer una larga fila si quieres acceder a las salas, pero también la haces, en general, cada domingo. Quizá la diferencia estriba en que, según un estudio de Consumer Eroski, aunque el IVAM ha incrementado en un 28% sus visitas llegando a las 550 000 mientras que el Reina Sofía tiene una afluencia de 1,5 millones de personas al año.

Así pues, ¿cuál es el comportamiento del español medio frente a los museos, únicamente influyen los grandes nombres? Primero hemos de tener en cuenta que sólo un 31,2 % , según los datos de la estadística de Prácticas y hábitos culturales en España 2006-2007 hecha pública por el Ministerio de Cultura, visitó un museo en el último año, pese a que, en general y cada vez más, parezcan lugares de obligada visita, sobre todo si estás haciendo turismo.
Pero, las apariencias engañan, pues el 32,1% de las personas que visitaron un museo en el último año había escogido el de su ciudad, frente a un 28,7% que había visitado alguno del resto del país (exceptuando su comunidad autónoma).

Por otra parte, el que en algunas zonas los museos sean de acceso gratuito los fines de semana no influye para que el 53,3% de españoles que visitaron un museo en el último año lo hicieran en días laborables. ¿Cómo se explica este comportamiento? Porque el 67,5% de este porcentaje estaban entre los 15 y los 24 años. Es probable entonces que la visita formara parte de alguna actividad educativa que tuvo lugar en el mismo municipio en que se encontraba el centro de enseñanza.

El libre acceso a la cultura es necesario, democrático, moderno, ilustrado… pero ¿es suficiente con hacer de la cultura algo gratuito para dotarla de atractivo? Acudir al cine es una actividad de ocio relativamente cara muy practicada por los adolescentes, quizás porque lleve asociada ciertas connotaciones que satisfacen a quien la practica, a parte de lo mala o buena que sea la película vista.
Ir a una sala de cine tiene una aceptación social mucho más extensa (52,1% de los españoles admitieron haberlo hecho en el último año) y casi no es percibido como una actividad cultural por muchos de quienes la practican. Claramente, acudir a un museo, y más si no lo haces como turista, tiene asociada cierta aura de “culturita” que espanta a gran parte de la población española. La valoración media que recibe esta actividad según la estadística del Ministerio es de 4,4. Sin embargo, hay dato esperanzador: el 52% de los menores de 15 años habían acudido a museos en el último año y al 68,9% de este porcentaje le había parecido divertido.

Sarkozy tiene razón en pensar que si un joven se aficiona a los museos, seguirá visitándolos cuando se convierta en adulto y, en la medida de lo posible, tratará de hacer extensiva a su familia esta afición. Pero el problema en España no es el dinero que cuesta visitar una exposición. De quienes habían visitado una en el último año, según la estadística de 2006-2007 del Ministerio, el 55,7% había pagado su entrada a precio normal. Sería necesaria una inculcación de valores positivos asociados a los museos, valores accesibles, fáciles de asimilar y percibir, para que ir a contemplar unas obras de arte o una colección de objetos históricos fuera tan estimulante como ver la última de Will Smith o Russel Crowe (aunque sin camisetas apretadas ni músculos de por medio).
Entonces, ¿la medida de Sarkozy es acertada?, ¿nos han vuelto a marcar un tanto los galos? En mi humilde opinión, Sarkozy aprovecha momentos de crisis para anunciar medidas populares. Sin embargo, la idea que subyace es buena: hacer un hábito de la visita a museos para los más jóvenes, facilitar una costumbre que después pueda mantenerse. Ahora bien, la medida es incompleta. La cuestión no es el dinero que cueste una actividad de ocio, sino lo atractiva que resulte, los valores asociados que lleve y lo arraigada que esté como costumbre. Así, parece que Sarkozy se ha puesto unas alzas similares a las de la foto para parecer más grande, para que no se note demasiado que en realidad no llega al 1,70.


María García Torres

jueves

Umberto Eco,eco,eco,eco,eco,eco,eco.......

Pues la intención de este mini-ensayo( el mío por supuesto) es dar a conocer uno de los libros que mejor analizan el panorama cultural actual( en la cultura occidental), con la peculiaridad de que fue escrito allá por el año 1965, es decir, en el siglo pasado, es decir ,hace 40 años, es decir, hace mucho pero que muchichísimo...Pero va y resulta que es de una vigencia inquietante.
Los cómics, la canción de verano, lo Kitsch...son aspectos que se tratan como actuales.
Umberto, viene a decir que existían dos posturas muy bien definidas entre los que apostaban por la integración de(con) los nuevos medios( de entonces y los que vendrían)en el terreno de la cultura, y los que renegaban de ellos con una visión demonizadora sobre los mismos...Venía a comparar esas dos perspectivas entendiendo que existía un verdadero debate con posturas casi casi irreconciliables, a consecuencia de la nueva realidad que significaban los medios de comunicación de masas.
Si bien en según que momentos escuchamos su opinión, el libro está escrito de manera que sea un alivión de reflexiones sin tomar partido de maner tajante,sin llegar a decir:
ni"toda la cultura es para todos", ni, "los nuevos medios sólo tienen virtudes"

pd: El libro "Apocalípticos e integrados"
luego escribiré algo más al respecto...

Enrique Ferrando

Un año nuevo



Uno de los propósitos para este año podría ser hacerlo nuevo, es decir, diferente al anterior.
Eso es sencillo, en teoría, simplemente con mirar la enumeración que engloban a estos doce meses que nos vienen por delante, 2009, ya creemos que hemos crecido algo, que ese uno que se suma al 2008 nos viene regalado haciendo que este año ya no pueda evitar ser distinto al anterior. Pero, ¿cuántas veces nos hemos encontrado con fotos simétricas de distintas añadas? Por ejemplo, la ya clásica del cumpleaños soplando las velas en la que sólo te ha crecido el pelo y vistes una ropa distinta, pero el salón es el mismo, las copas con cava, las servilletas arrugadas, hasta la tarta es igual. O la de la fiesta con los amigos en las que os sobran los mismos cubalibres y tenéis las mismas sonrisas y los mismos gritos, las mismas manos que no pueden evitar pasar por encima del hombro del compañero de imagen… Algunas cosas es una bendición que no nos abandonen, pero otras las arrastramos, calendario tras calendario, creyendo que nada puede cambiar.

Pero, ¿y si nos paráramos a mirar la realidad de manera distinta, si nos permitiéramos por un segundo pensar que nuestros ojos pueden estar durmiendo la siesta creativa a la que se refiere Marisa en uno de sus comentarios del blogg?
Un estímulo vital para despabilar la mirada sobre lo que nos rodea es la fotografía. Retratar a través del objetivo evidencia cuántas miradas sobre la realidad existen.
Os recomiendo echarle un ojo a la de Jonas Benediksen, un noruego que se cansó de ser meritorio de la Agencia Magnum a los 19 años y se marchó a vivir y fotografiar la caída del antiguo imperio soviético. En su serie “Satélites” capturó las historias que estaban lejos del foco mediático, la realidad misma, la que, de tan real parece fantástica. Ahora expone dentro de Fotoencuentros, en Murcia, pero la todopoderosa web nos ofrece la oportunidad de hacerle una visita virtual en www.jonasbenediksen.com.
Como regalo posnavideño, os adelanto un par de sus imágenes, una tomada en la "Riviera del Cáucaso" y la otra en un vertedero espacial (sí leéis bien, espacial. Aunque parezca imposible, estas cosas existen y esos niños están sobre una de las etapas del motor de un cohete desprendidas durante su lanzamiento...).
Y yo me pregunto,¿qué pasaría si nos propusiéramos hacer de 2009 un año nuevo?


María García Torres

domingo

UNA EJEMPLAR CARACTERÍSTICA DE LA CREATIVIDAD


Mihaly Csikszentmilhalyi. ¡Uff! ¡Cuánto cuesta transcribirlo! Bien, pues ésta es la persona que me ha enseñado una característica de la creatividad o, al menos, le ha puesto nombre. Se trata del flow o flujo, como traducimos al castellano, y es responsable de que hoy esté un poco más convencido de que la creatividad, independientemente de que esté más o menos desarrollada, es un atributo humano universal. (En este link podéis conocer un poco más a este psicólogo en una entrevista con Eduard Punset: http://www.eduardpunset.es/charlascon_detalle.php?id=10 )

Incluso podría ir algo más lejos si siguiese las teorías de la Estética experimental, que sostiene que la motivación a tener estímulos estéticos placenteros es de carácter instintivo y, por tanto, está ya presente a nivel animal, bajo forma de un impulso de matriz biológica de necesidad de orden. O si discutiese la presencia, o no, de lo estético dentro de la cúspide de la pirámide de las necesidades fundamentales de Maslow. Pero eso sería alejarse demasiado del flow.

Lo que Csikszentmilhalyi considera flow es una experiencia muy agradable y puede ser experimentada en el desarrollo de cualquier actividad, hasta laboral o deportiva, pero que está especialmente ligada al ámbito de la creatividad. Es la condición particularmente placentera de estar totalmente inmerso en una actividad que transcurre de manera fluida (de ahí su nombre) y que no requiere de un esfuerzo de concentración, ya que ésta aparece de modo tan natural como el respirar. La experiencia temporal queda distorsionada por completo: el tiempo pasa sin que te des cuenta, el estado de consciencia está tan absorbido en la actividad el cualquier acercamiento a la sensación de fastidio queda olvidada enseguida. Todos podemos encontrarnos en tal estado, sin importar los resultados que pueda tener la actividad en que nos hayamos adentrado. Al contrario, a menudo el resultado, aunque sea positivo, interrumpe el placentero flow y deriva en un sentimiento de pérdida o vacío.

Cuando el comportamiento está guiado por la motivación y no solo por la búsqueda de gratificaciones futuras, los individuos pueden buscar a cualquier precio la repetición del flow, aunque esté precedido y seguido por dos sensaciones no tan satisfactorias: el miedo del folio en blanco, a comenzar y el aburrimiento de la fase de ejecución, que es bastante menos inventiva.

Si alguien no ha experimentado esto que se ha denominado flow o las otras fases inherentes, que, por favor, lo comunique. Tengo la intuición de que todos las hemos vivido y que eso significa que tenemos algo de creatividad en nuestro interior. Como dije al principio, me he convencido un poco más gracias a que ese psicólogo húngaro le haya puesto nombre a tal sensación, gracias al flow.


David Sicilia Moreno

jueves

Creatividad y nuevas tecnologías

Recientemente he leído en El Pais Semanal “en contra de lo que muchos opinan y piensan, las nuevas tecnologías no acabaran con la capacidad inventiva, sino todo lo contrario. La libertad de expresión nos estimula.”

Esta frase me hizo pensar, y preguntarme cosas, por ejemplo, en mi caso, ¿Era yo más creativa cuando no tenía acceso a tantas tecnologías, o no? Aunque mis repuestas siempre empiecen con un depende, al terminar de leer el artículo, de repente se inclinó la balanza, definitivamente había sido persuadida por los argumentos del autor.

Pienso que en realidad, debemos considerar las nuevas tecnologías como una herramienta más. Se puede seguir siendo creativo en mi opinión, y tanto mas con los múltiples canales de difusión de información de que disponemos ahora.

También este articulo citaba, que hay tres ingredientes fundamentales para que haya más creatividad: una es la formación cultural, otra, la libertad de expresión, y por último (y esto sale objetivamente en defensa de los medios), espacio en la que exhibirla.

Si nos centramos en el medio estrella actual, como es Internet, la red de redes, podría poner varios ejemplos para respaldar mi postura.

Mirándolo desde cierta perspectiva, Internet es sumamente beneficioso para la creatividad. La cultura es algo de la sociedad, del ser humano, algo que se hereda, y se transmite. La cultura se contagia de persona a persona, y el ciberespacio, es un lugar mas (e inmensamente grande) donde sembrar estos “virus”. Por ejemplo, tardo exactamente 0,18 segundos (y eso que tengo una conexión lenta) en encontrar aproximadamente 1.400.000 resultados cuando tecleo en la barra de google una palabra tan aleatoria como “Apicultura” . Y puedo ver imágenes sobre esto, artículos de opinión, definiciones en enciclopedias, videos, e infinidad de cosas más..Si de verdad me intereso por este término y su significado, se abre ante mi todo un abanico de posibilidades para nutrirme de información…¿no se puede pues, considerar esto como herramienta para adquirir una formación cultural?

Sobre la libertad de expresión, me atrevo a decir que vivimos en una sociedad que la disfruta considerablemente (al menos más que en otras épocas). “En cuanto a blogs, los considero como "filtros humanos" de la ingente cantidad de información que circula por la red, pero con un añadido: cada cual aporta su visión, que puede ser en mayor o menor grado compartida con la del lector” citaba un amigo bloggero. Hay personas que crean blogs en exclusiva para denunciar algo (véase como ejemplo www.putasgae.info), para publicar sus ilustraciones y animaciones (tiboylasmantisazules.blogspot.com), ensayos y divagaciones (akae.blogspot.com), para hacer diarios de viajes (www.kirainet.com), o hacer experimentos sociales…¡Para cualquier cosa!

Y hablando del espacio donde exhibir esa creatividad, no cabe duda, Internet funciona como ventana para miles de personas haciéndose un hueco, un rinconcito, donde se rompen las fronteras físicas, culturales, sociales...Cada uno puede elegir: si ser creativo o no, si deciden serlo, en que nivel, que cantidad como difundirlo…quien sabe, si todas estas obras creativas darán pie a muchas más, nuevas creaciones que se multiplican sin parar…

Visto así, todo suena muy bonito, lo sé. Pero, si a alguno se le ocurre alguna razón por la que Internet u otros medios estanquen la creatividad, os invito a participar!

Gabriela

martes

Creatividad

Sobre la creación-creatividad hay opiniones para todos los gustos.En nuestro gallinero todavía reflexionamos sobre si el artista nace o se hace, si el artista es un trabajador más, artista-artesano...Reflexiones sobre todo lo concerniente a ese enigma que es la creatividad...Sobre la creatividad se especula de si funciona de salvavidas a almas desesperadas, o por el contrario si funciona como mero entretenimiento.

"Cuando nuestro aparato anímico no nos es necesario para la consecución de algunas de nuestras imprescindibles necesidades, lo dejamos trabajar por puro placer. Sospecho que esto es, en general, la condición primera de toda manifestación estética"(Freud,1905)

Para mí no es una alternativa más para no caer en la desidia cotidiana, en la "rebanada de la cotidianeidad". La creatividad es un puente hacia otro esfera menos mediocre, más humana,suprahumana diría yo.En el extrarradio de Nairobi (en una barriada que se llama Rubem Slum)algunos artistas del grabado sienten el deseo incomprensible de estampar su plancha sobre cualquier papel, ¡tanto, como por qué llevarse a la boca...!Yo lo he visto.Es una cuestión de supervivencia al fin y al cabo.No es un lujo, es una necesidad.Cualquiera que lo haya experimentado sabe de lo que hablo.

Todos necesitamos de ciertas dosis de creatividad en nuestra rutina.No es algo inalcanzable para los faltos de destreza o habilidades para crear.Se puede ser ingenioso sin ser artista.Eso es lo que diferencia a algunos genios de los ingeniosos.También se puede ser un genio sin que destaque el ingenio.Picasso era un genio con ingenio, ¡Picasso era un cabrón!. Lo tenía absolutamente todo para sobrevivir.

"...Hasta nuevo aviso, pues, consideraré el ingenio como el sueño de una inteligencia que sueña con la libertad, que desea vivir desligada, sin unción, sin respeto, sin coacciones, sin miedo, dedicada a jugar..." J.A.Marina

En cuanto a si todos podemos ser de alguna manera creativos,estoy convencido de ello. Todos podemos ser ingeniosos, podemos divertirnos creando, pero existe un filtro que reorganiza a los artistas de verdad de los que nos quedamos en la mera epidermis...Aún así es necesaria una revolución de la sensibilidad y en consecuencia de la creatividad popular, comunitaria, para poder sobrevivir aunque a J.R.Jiménez le molesten los ingeniosos con aires de genio...pero eso es harina de otro costal

"...Una juventud asobrinadita casi toda ella, y desganada, tonta, pobre de espíritu,vana,inculta en general, pretende limitar la poesía, en nombre de lo popular, o lo ingenioso, a la arenilla fácil, el azulillo bajo del aro y el globo infantil;Lo ingenioso debe estar asumido en todo poeta como una savia o un capricho,esencia o gesto tendido,no,nunca,arranque ,no copa,ideal.Sus guirnaldillas de encanto, adornan y completan, en su tono menor, la obra plena de un artista verdadero.Pero cuidadito ,ingeniosillos, popularistas, que esas ligeras gracias aisladas y a todo trapo, cansan y terminan por aburrir, como las gracias repetidas de los niños..."(J.R.Jiménez).

Enrique Ferrando Pérez




viernes

INVENTAR EL DÍA A DÍA


Extracto de las definiciones de la RAE (Real Academia Española):

CREATIVIDAD

1. f. Facultad de crear.

2. f. Capacidad de creación


Crear (Del lat. creāre)

1. tr. Producir algo de la nada.

2. tr. Establecer, fundar, introducir por vez primera algo; hacerlo nacer o darle vida, en sentido figurado.


Creación (Del lat. creatĭo, -ōnis)

1. f. Acción y efecto de crear (establecer).

2. f. Acción y efecto de crear (instituir).

3. f. Acción de crear (hacer a alguien lo que antes no era).

4. f. Acto de criar o sacar Dios algo de la nada.

5. f. mundo (conjunto de todas las cosas creadas).

6. f. Obra de ingenio, de arte o artesanía muy laboriosa, o que revela una gran inventiva.


COTIDIANO, NA (Del lat. quotidiānus, de quotidĭe, diariamente).

1. adj. diario.

Diario, ria (Del lat. diarĭum)

1. adj. Correspondiente a todos los días.

2. m. Relación histórica de lo que ha ido sucediendo por días, o día por día.

3. m. Periódico que se publica todos los días.

1. loc. adv. Todos los días, cada día.

de diario.

1. loc. adv. a diario.

2. loc. adj. Dicho de un vestido: Que se usa ordinariamente, por oposición al de gala.


CREATIVIDAD COTIDIANA


¿Se puede ser creativo de manera usual, diaria, casi por costumbre? ¿No son demasiado mates los días para buscarles el brillo de la creatividad? Depende, si entendemos por creativo una capacidad artística, entonces estaría reservada a unos pocos y dependería de humores, amores y estados de ánimo.
El arte es expresión y para alcanzarla a veces hay que inventar cosas, otras sólo basta con transformarlas, descontextualizarlas, sacarlas de su urna de protección cotidiana. Pero no sólo el arte es creativo, hay cientos de pequeñas y honrosas acciones que requieren de inventiva para salir adelante. Algunos ejemplos:
Comer y encontrar qué llevarte a la boca
Formar un atuendo que vista tu cuerpo dormido cada la mañana
Encontrar el hueco que te permite colarte en el metro sin pagar el transporte
Formular la respuesta que explica (sin ofender) a tu jefe porqué este sábado no vas a ir a la oficina

La creatividad se aplica a la hora de organizar la limpieza en casa, en la búsqueda activa de planes para el fin de semana, en la compra de tus primeros muebles o en salvar de la basura aquel calcetín descosido. No utiliza su capacidad creativa para encontrar soluciones quien arregla el menú de una cena en casa llamando a Telepizza, quien se compra la ropa por conjuntos para tirar de modelos hechos cada mañana o quien responde que sí siempre, en todo momento, evitando reflexionar qué consecuencias podría tener arquear los labios y juntar la “n” con la “o”, no.
Es más fácil comprar una ensalada preparada en la sección de precocinados, copiar el modelo de la página siete del catálogo que cogiste en la tienda, llevar el peinado del cantante de aquel grupo inglés tan de moda y para las camisas, durante toda esta temporada, siempre cuadros (no pienses si te gustan o no, si te sientan bien o mal, si prefieres las telas lisas: los escaparates están llenos de estampados escoceses así que, hasta la primavera al menos, se acabaron las rayas).
En la empresa, trabaja sin conocer la utilidad que se dará a lo que estás haciendo, y no preguntes, no vaya a ser que te enteres de cosas que no te gustan o que veas que hay una manera de hacerlo mejor, más rápido. Entonces tendrías que cambiar tooodo el sistema y, qué infierno, crear uno nuevo
Cada mañana das un beso a tu pareja cuando vuelves de la ducha, ella todavía está en la cama. La despierta, sale perezosa de entre las mantas, os vestís y vais a por el desayuno.
Los sábados por la mañana llamas a tu hermana para ver cómo le ha ido la semana y le preguntas si irá el domingo a comer a casa de los papás. Si falla, te escaqueas. Si cumple, tú cumples como la que más.
Pero, ¿por qué no hablar con tu hermana un jueves?, ¿por qué dar el beso siempre después y no antes de la ducha?
Una cosa son las costumbres, otra es la falta de espontaneidad. Interesa que no seamos espontáneos, interesa que se instale la costumbre como censura. Siempre lo mismo, a la misma hora. El resultado siempre será igual. No habrá inquietud que nos despierte el estómago, no habrá lugar al fracaso: con el conjunto de la página siete del catálogo de Mango no puedo ir mal.
La elección se reduce a minimizar las posibilidades de error. Cuanto menos arriesgas, menos pierdes. Si constantemente digo que sí no ofendo y, si me equivoco, la culpa será de otros. Si la ensalada está mala, es porque los de Mercadona no la hacen bien. Si los cuadros me sientan como una horca, es porque la moda de este año no favorece, y si nunca asciendo, es porque no tengo enchufe. Adiós responsabilidad.
Pero, ¿y si un día me hago mi propia ensalada y está deliciosa?, ¿y si llamo un jueves a mi hermana, la encuentro preocupada y consigo que saque del escondite alguna pena?, ¿y si me salto los cuadros a la torera y me pongo aquella camisa verde hoja de hace un par de años que me sentaba tan bien? Al salir a la calle el aire es distinto. La piel empieza a despertarse, desaparece algo de la anestesia que nos tiene adormecidos. Los pasos empiezan a no ser un medio para llegar al tranvía, se convierten paulatinamente en un camino. Los demás no son modelos que imitar para evitar salirse de la norma, comienzas a ver caras en los rostros, a creer que algunos de ellos podrían ser distintos y a sopesar que, quizá, esa diferencia te agrade.
El objetivo ya no será sólo minimizar el riesgo, comprendes lentamente a que la elección puede ser la búsqueda de un placer, romper con alguna costumbre o vaciar el saco del miedo. Pero nada de revoluciones, los cambios, mejor que sean lentos, que vayan calando despacio, que se interioricen hasta dejar de ser distintos y sientas la necesidad de un nuevo cambio. La cotidiano no tiene porqué ser costumbre. Siempre puedes variar pequeños detalles del día a día, no hay razones para que solucionar nuestras discretas necesidades se convierta en un aburrido recital de normas no escritas. Y si la ensalada te sale mala, al menos era tuya, y a la próxima, te saldrá mejor.
María García Torres